Buenos Aires, Argentina (Tomado de La Nación). Por un momento pareció que Pablo Falero había adelantado su descanso cuando LA NACION intentó comunicarse con él vía telefónica. “El año 2009 fue muy duro, trabajé mucho y me merecía unas vacaciones. No me dejes mensaje porque no voy a estar con el teléfono encima", advierte el contestador, minutos antes de que el cronista insista y la conversación pactada finalmente se concrete.
¿Así que fue muy duro 2009, Pablo?
Sí, con muchas presiones que uno tiene y se genera. El tema del stud, por ejemplo, porque no fue bueno para Vacación. Ellos se la jugaron conmigo hace años, cuando dejé de correrle a [Juan Carlos] Maldotti, y el año pasado teníamos material como para lograr mejores resultados con las potrancas, más considerando que el equipo está muy sólido. Fue tan exigente todo que necesité tomarme otro descanso más después del Jockey Club.
Falero se siente muy a gusto en Chile y hacia allá viajó junto con su familia. Hasta el 5 de febrero va a evadirse casi por completo de las carreras. Asegura, incluso, que se dejará llevar por la tentación de los mariscos y no estará pendiente de la balanza. "Tal vez corra el día del Derby... Cuando vuelvo siempre me pasa que estoy bien la primera semana y me siento pesado a la siguiente", dice, a los 43 años, en tiempos en los que más disfruta de su paso por las pistas.
"De jóvenes pensamos que es todo fácil. Con el tiempo les empezamos a dar más valor a las cosas. Uno no se cansa de ganar estadísticas, pero ya no llevo el registro de cuántas gané ni sé si hay que contarlas por hipódromo o en general", reflexiona Pablo, que en 2009 volvió a ser el más ganador en nuestro país, con 240 primeros puestos en Palermo y 197 en San Isidro.
Va más allá de las frías cifras el uruguayo. "Lo que los jockeys necesitamos es tener salud para poder estar arriba del caballo y correr de firme todo el año. En 2009 gané varios Grupos 1. Tal vez me faltó algún clásico más de potrillos, pero el balance fue bueno", repasa quien en 2010 mantendrá las prioridades con las que terminó la última temporada: Vacación, Santa María de Araras y los caballos del entrenador Guillermo Frenkel Santillán, que actualmente son presentados por Miguel Cafere.
En 2008, una lesión en un riñón, tras caerse en el paseo de un gran premio, lo dejó varios meses sin competir. Eso limitó el mano a mano con Ricardinho, que en 2009 no pudo concretarse por el tratamiento por un linfoma que el brasileño debió hacerse. "Tuvimos una charla privada sobre cómo nos sentimos ante situaciones graves como las que pasamos. A mí me dio mucha pena lo que le pasó, más allá de la rivalidad. Por suerte volvió bien, porque a nosotros la ansiedad nos hace apurar... querés estar otra vez corriendo enseguida", confiesa el uruguayo.
Falero todavía no piensa en el retiro, pero se imagina que seguirá ligado a Vacación y como entrenador. Para entonces, volverán sus duelos con Jorge Valdivieso y Jacinto Herrera, que ya trabajan en el stud. "Valdi logró buenos resultados, empezó bien. Con Jacinto tenemos ahora una linda amistad, lo veo muy entusiasmado", señala. Ellos, sus grandes rivales de ayer, pueden ser quienes le proporcionen nuevas satisfacciones mañana.
TALAVERANO LO MERECÍA
El Círculo de Periodistas Deportivos premió a Edwin Talaverano como el mejor jockey de 2009 y Falero, que obtuvo nueve estatuillas, opinó: "Fue muy merecido. Tuvo un gran año y lo que consiguió en San Isidro, ganando los cuatro grandes clásicos, fue inédito. Estaba seguro de que iba a ganarlo él".