Buenos Aires, Argentina. Edwin Talaverano es una máquina de ganar carreras. Premiado en el 2009 con el Olimpia de Plata, el jockey peruano va en busca de otro año mágico. Y es que antes de que acabe el primer trimestre del año ya sumó –con su triunfo en el GP Santiago Luro (G1 – 1.200 m), de este sábado– su cuarto clásico de Grupo y el primero de máxima jerarquía en el 2010.
Ahora lo hizo sobre el lomo de un potrillo que ya se ha consolidado como el líder de la actual generación y que responde al nombre de Villero Cat (Easing Along), el pupilo del Stud El Alfalfar, caballeriza a la que el peruano le hizo ganar el GPI Félix de Alzaga Unzué (G1) del año pasado con Llorón Cat, curiosamente el 3/4 hermano del hoy promisor potrillo, imbatible en sus tres primeras actuaciones.
Talaverano ya le había probado las condiciones a Villero Cat hace un mes. El caballo, fiel a sus velocidades, no necesitó desarreglarse mucho para estirarle cuerpo y medio a Boris Blue en el Clásico Guillermo Kemmis (G2).
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FOTO : Gustavo Duprat |
| Edwin Talaverano no deja de coleccionar trofeos. |
Pero esta vez, las cosas fueron distintas. Porque el jockey tuvo que hacer gala de todo su talento y el potrillo hacer alarde de su guapeza para sacar adelante un triunfo de punta a punta, que también fue pretendido por Qué Chistoso (Southern Halo). Este, tras bregar durante la recta, solo quedó a medio pescuezo y adelantó a Don Petardo, que quedó a cuello del segundo, haciendo una llegada por demás emocionante.
No tanta como la que lució Jorge Dulom, quien hizo el ‘1-2’ en la carrera. Y es que el panorama que se le presenta de cara a las selectivas de la nueva potrillaza se le hace más que esperanzador.
Como también se le presenta el futuro cercano al gran jockey. ‘El chico maravilla’ viene atravesando por su mejor momento deportivo en la Argentina y los triunfos en las grandes carreras son un claro ejemplo de ello.