Buenos Aires, Argentina. La historia de un caballo que gana un clasificatorio y después no va a correr el Latinoamericano se repite. Y otra vez sucede en La Plata, en una prueba que se corre únicamente con ese fin y con un premio superior a los que ofrece la categoría.
Los propietarios de Cafrune, el ganador el domingo del clásico Rumbo al Latinoamericano, renunciaron a la invitación por la que compitió el caballo y la misma decisión tomaron los que manejan la campaña de Seminú, el escolta. Así, Batt Finder, el tercero, heredó el lugar, y su propietario, Jorge Chiusaroli, adelantó a La Nacion que le "entusiasma la idea" de llevarlo a correr a Chile, el 7 de marzo próximo, y se esperanzó porque "no tiene tanto roce, pero sí un enorme corazón para superar los escollos que se presenten".
Arnaldo Campos, del equipo del stud S. de B., se disculpó por carta ante las autoridades platenses por la deserción de Cafrune y ante la llamada de La Nacion precisó: "Pensamos mejor las cosas y vimos que no va a llegar diez puntos. La verdad es que no lo analizamos antes, pero tenemos miedo a arriesgarlo. Recién volvió de un descanso, nunca corrió en el césped y hay que prepararlo para hacerlo, además, hacia la mano derecha".
Campito, incluso, sostuvo que "estaría bien si los hipódromos advierten con anticipación sobre sanciones ante este tipo de situaciones". Será en 2011, tal vez.