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Mucho Gusto, el caballo que costó US$ 14 mil y hoy vale millones

06 Febrero 2020 -  by Néstor Obregón Rossi

La hípica está llena de historias que la hacen realmente apasionante. Hechos que han convertido a sus personajes en leyendas del deporte. Que han servido para despertar el interés de millones de personas en el mundo, que finalmente se volvieron fieles aficionados y seguidores. Otros, afortunados dueños de caballos que persiguieron el sueño de tener a un campeón en sus filas y terminaron, junto con él, gozando de la fama y de una inmortalidad en el hipismo.

Uno de estos casos es el del caballo Mucho Gusto (USA, Mucho Macho Man), reciente héroe de la Pegasus World Cup (G1 – 1.800 m) en Miami y perfilado a ser uno de los favoritos en la primera edición de la Saudí Cup (G1 – 1.800 m), la carrera hípica con mejor premio en el mundo y que repartirá 20 millones de dólares el próximo 29 de febrero.

LA AFICIÓN DE BERNARDO ÁLVAREZ CALDERÓN

La hípica peruana guarda relación estrecha con Mucho Gusto, pues fue criado por Bernardo Álvarez Calderón Fernandini, reconocido empresario nacional, cuya afición por los caballos data de muchos años. No solo fue campeón internacional de salto ecuestre a inicios de la década de 1970, sino fundador del Haras La Qallana, establecimiento de cría al sur de Lima, con más de 40 años de vigencia y líder por muchos años de la estadística anual en el Hipódromo de Monterrico.

Para Bernardo Álvarez Calderón eso de criar buenos caballos no es nuevo. De sus praderas salieron campeones como Vaduz (Sepoy), un fenomenal corredor de finales de los 70 y que fue el que le permitió dar inicio a la aventura de iniciarse en el mundo de la genética de purasangres; Dominguín (Domingo), que llegó sexto en el Derby de Dubai (G2), a solo medio cuerpo del crack Invasor; o más recientemente a Valiant Emilia (Pegasus Wind) y Birdie Gold (USA, Birdstone), participantes de la Breeder’s Cup.

El apego de Álvarez Calderón por el caballo de carreras también nace de su admiración por Federico Tesio, considerado el padre de la crianza moderna del purasangre. De hecho, el afamado criador italiano le dio al mundo dos de los grandes caballos (y sementales) que hayamos tenido en el siglo 20: Nearco y Ribot.

El empresario peruano fundó así en Estados Unidos el Teneri Farm a mediados de la década de 1980, nombre que se desprende de las dos primeras letras de TEsio – NEarco – RIbot. Desde allí apuesta por una constante renovación de líneas de sangre que, incluso, aportaron (y aportan) mucho el elevage peruano.

Fue Leslie Hammond quien hizo la operación de compra de la primera yegua de Teneri Farm y adquirió a Redwing Blackbird (USA, Bold Favorite) preñada por Proud Appeal (USA, Valid Appeal) en la suma de US$ 9.600 en las ventas de Fasig Tipton en enero de 1986 en Kentucky. La cría de ambos, llamada Proud Emilia, sería tiempo más tarde fundadora de una destacada familia de la que salen nombres como los de Domingo, Thundering Emilia, Valiant Emilia y Emilia’s Moon, por citar algunos.

RECHAZADO DESDE EL VIENTRE

La historia de Mucho Gusto es tan fascinante que parece un guión de película. Pasó de ser un caballo casi desapercibido en una mañana de enero en las subastas de Keeneland a tener un valor incalculable y camino a convertirse en el mejor purasangre del mundo.

Todo se inicia cuando Álvarez Calderón adquiere a la yegua Itsagiantcauseway, una hija de Giant’s Causeway que había ganado tres carreras nada sobresalientes en el césped. Ella fue criada por Zayat Stables LLC, el establecimiento que años más tarde se haría mundialmente famoso por producir al Triple Coronado American Pharoah.

Itsagiantcauseway tenía un potencial bárbaro en la cría, pues su madre (Countervail) era hermana de Peaks And Valleys, Caballo del Año y Campeón de 3 años (césped) en Canadá, y de Alternate, que produjo a Alternation, dos veces ganador de G2 y posterior padrillo.

Álvarez Calderón llevó al criadero a su yegua y no tuvo mayor fortuna con sus dos primeras crías. Primero con un macho por Majestic Warrior que ni siquiera llegó a correr y luego con una hembra por Colonel John, de nombre Giant Bird, que trajo a Perú y que hasta el día de hoy no ha salido de perdedora.

El empresario apostó, entonces, por un padrillo nuevo, al que el mercado le puso un stud fee de US$ 10 mil y que descendía de una línea masculina poco comercial (y casi extinta) en el mundo de la cría, aquella que nos remonta a Rough’n Table, famoso hace casi 70 años. El nombre de ese semental era Mucho Macho Man, titular de la Breeder’s Cup Classic (G1) del 2013 y de más de 5,6 millones en premios.

Fue cuando volvió a contactar a la familia Koch, dueños de Shawhan Place, un extablecimiento de crianza ubicado en Paris, Kentucky. Este espacio ha servido como hogar para las yeguas madres de propiedad de Álvarez Calderón y que, por diversos motivos, no tienen cabida en Florida.

"El seño Álvarez Calderón ha sido un cliente fiel de Shawhan Place desde hace mucho tiempo”, dijo Courtney Schneider, directora de ventas de Shawhan. “Fue uno de nuestros primeros clientes cuando Shawhan Place se inició en 2006. Sin el apoyo de la familia Álvarez Calderón, Shawhan Place no sería lo que es hoy. Ellos son todo lo bueno y correcto en nuestra industria. Les dan a sus yeguas todas las oportunidades en el mundo para tener éxito, y estamos encantados de que hayan podido criar un caballo tan agradable como Mucho Gusto. Nos sentimos honrados de ser una pequeña parte de su sueño", complementó.

Allí, Itsagiantcauseway quedó preñada de Mucho Macho Man y medio año después fue ofrecida con la cría en vientre en los remates mixtos de Keeneland de noviembre del 2015. Llegaron a ofertar hasta 17 mil dólares, cifra muy por debajo de la expectativa que tenía puesta en ella. Al empresario peruano no le quedó otra alternativa que rechazar el ofrecimiento y reservar a la yegua.

SOBREVIVIÓ AL HURACÁN IRMA

Itsagiantcauseway parió a los seis meses, el 26 de abril del 2016. El potrillo, de pelaje alazán, lucero pronunciado y calzetín blanco en el anterior izquierdo, llamó la atención desde un inicio y se ganó la simpatía de todos los que lo conocían.

“Siempre se mostró amable desde pequeño. Se hacia querer rápidamente por todos”, contó Schneider. “Era muy inteligente. Estaba atento a todo. También era muy independiente, no se pegaba a su madre las 24 horas del día los 7 días a la semana, como hacen otros potrillos. Rápidamente entendió que podría recorrer el campo lejos de la madre y al hacerlo se hizo amigos de otros potros”, agregó.

Uno de los ‘amigos’ con los que el hijo de Itsagiantcauseway compartió esos primeros meses de vida en el campo fue King Of Speed, que posteriormente sería ganador de un par de pruebas clásicas en California y que también estaba siendo criado por encargo en Shawhan Place.

Luego de que cumplió oficialmente un año, el potro hijo de Mucho Macho Man fue nuevamente llevado a Keeneland, para las ventas de enero del 2017. Allí fue cuando Kelly Lively se enamoró del potrillo. Tenía en mente regresar al mundo de la hípica a través de un producto y fue la oportunidad ideal. “Había seguido la campaña de Mucho Macho Man y me atraía la idea de contar con uno de sus hijos. Además, quería que el producto sea de un padrillo debutante y que el precio fuera asequible”, contó ella.

Ofertó 14 mil dólares y la transacción se cerró. El hijo de Mucho Macho Man y la yegua Itsagiantcauseway pasaba a manos de la propietaria de caballos, que lo trasladó a su rancho, en Ocala. “Recuerdo que fue una de las últimas piezas de un día frío. No había mucha gente en el ring. Era un potrillo muy lindo. Creo que mucho de todo esto fue suerte”, dijo Lively.

En su nueva residencia, el ya bautizado Mucho Gusto se adaptó rápidamente al entorno y comenzó a tener buena relación con otro caballo del recinto. Pero una vez que este nuevo amigo fue trasladado, su compañero de juegos y trote llegó a ser ‘Goldie’, el pequeño perrito de Lively. El buen carácter del potrillo permitió que el proceso de amansamiento también fuera sencillo. “Era un caballo muy elegante y fácil de manejar. Siempre se portó muy profesional”, contó su dueña.

Cuando Mucho Gusto cumplió año y medio, Kelly Lively decidió regresarlo a Keeneland para participar de la venta de yearlings. Ella se adelantó para hacer los trámites necesarios y dejó al potrillo en el corral de Ocala, a cargo de su esposo David. Fue allí cuando se produjo el paso del Huracán Irma, que arrasó con parte de la costa este de los Estados Unidos.

El potrillo, poquito antes, había sido puesto a buen recaudo en un corral especialmente adaptado para una situación de este tipo y por fortuna no sufrió mayores problemas. Salvo uno que alertó a los esposos: En el nuevo corral, de alguna forma, Mucho Gusto se había golpeado y se había realizado un corte cerca del hombro. Aunque la herida fue superficial, hubo que ponerle 15 puntos de sutura.

Kelly Lively tuvo que hablar con los organizadores de la venta de selectos de Keeneland para que le permitieran salir a Mucho Gusto a subasta. El porte atlético y la elasticidad de sus movimientos fueron decisivos para que apareciera en la lista. Y gustó. El agente de ventas SR Schwartz lo adquirió en 95 mil dólares para Kirkwood Farm, de propiedad de Kip Elser.

RECHAZADO POR SEGUNDA VEZ

Tras realizar sus primeros entrenamientos en Carolina del Sur, en las praderas de Kirkwood, Mucho Gusto fue alistado para las ventas de Ocala en el 2018. El 10 de marzo hizo su exhibición y a las 10:45 de la mañana arrancó el pique de 200 metros mostrando una elasticidad que podía ilusionar a cualquiera. Marcó 10s0 para el furlong (VIDEO: www.obssales.com/marcatalog/2018/388.mp4). Pese a ello, no alcanzó el precio base de US$ 55 mil y fue reservado. Era la segunda vez que lo rechazaban en subasta pública.

Pero Mucho Gusto siguió desarrollando en físico y potencia. Lo que pasó en los dos meses siguientes hacia la próxima subasta fue realmente sorprendente. Llevado a los remates de productos de 2 años en entrenamiento organizado por Fasig Tipton en Maryland en mayo del 2018, el potrillo se convirtió en una de las piezas más solicitadas de la jornada.

Las lluvias habían vuelto fangosa las pistas del Hipódromo de Timonium donde los potrillos realizan sus exhibiciones al público. Pero eso pareció gustarle al hijo de Mucho Macho Man. El 16 de mayo, a las 11:53 am, salió a la cancha y marcó 21s1/5 para el cuarto de milla, captando la atención de muchos de los compradores (VIDEO: https://bit.ly/2Owe1W9). El empresario Michael Land Petersen tuvo que elevar la oferta a US$ 625 mil para poder quedarse con este brioso alazán (VIDEO: https://bit.ly/38edqR7)

Mucho Gusto cambiaba nuevamente de dueño y era llevado al corral del afamado entrenador Bob Baffert, único en la historia en producir a dos ganadores de la Triple Corona de los Estados Unidos.

FAMA Y FORTUNA

Todo lo que vino después en la vida de Mucho Gusto fueron grandes satisfacciones. Su campaña la inició en el circuito de California, donde llegó a ganar tres pruebas de G3, las mismas que le sirvieron para sumar puntos de cara al Kentucky Derby (G1). Se quedó por poquito de estar entre los 20 privilegiados que alinearon en el partidor de la Primera Corona del 2019.

Pero para la segunda mitad del año le tocó ir midiendo fuerzas con lotes cada vez de mayor nivel y nunca desentonó. Cerró la temporada con ganancias totales de US$ 779.800.

Llegado el 2020, la confirmación de que estaría en la Pegasus World Cup (G1) generó expectativa en muchos sectores, incluso en la del príncipe saudí Bandar bin Khalid Al Faisal, quien se acercó días antes de la carrera donde Michael Lund Petersen para hacerle una oferta por ese caballo.

La cifra, hasta el momento, no ha sido revelada, pero imaginar que buscaba comprarlo no solo para correr la Pegasus World Cup (G1) y luego la Saudí Cup (G1), con US$ 20 millones en premios –el príncipe es además en Presidente del Jockey Club de Arabia Saudita– y la Dubai World Cup (G1), con US$ 10 millones más, ya nos puede dar una idea de lo cuantioso que hoy es este caballo.

Mucho Gusto ha hecho historia. Y la puede seguir haciendo en las siguientes semanas. Es la vida del potrillo cuyo cruce fue ideado por un criador peruano, que pertenece a un padrillo debutante (casi marginado por el mercado estadounidense), que fue rechazado hasta dos veces en subastas públicas, pero que hoy va camino a ser una estrella global del deporte. Y ese no parece ser el fin.

 

Foto 1: Mucho Gusto tras ganar la Pegasus World Cup, montado por Irad Ortiz Jr. / Cortesía Gonzalo Anteliz
Foto 2: Bernardo Álvarez Calderón y su hija Gabriela (primeros de la izquierda) junto al ganador de la PWC / Cortesía Gonzalo Anteliz
Foto 3: Mucho Gusto al año de edad en el campo de Kelly Lively junto a su amigo, el pequeño 'Goldie' / Cortesía Kelly Lively
Foto 4: Mucho Gusto poco antes de salir a venta en Fasig Tipton en mayo del 2018 / Cortesía The Blood Horse
Foto 5: Mucho Gusto ganando el Robert B. Lewis Stakes (G3) en Santa Anita / Cortesía Eclipse Sportswire

Modificado por última vez en Jueves, 06 Febrero 2020 01:28