La tarde del 24 de enero del 2012 quedará en la historia de la hípica peruana como aquella en la que Alex Solís, uno de los más destacados jockeys panameños de todos los tiempos, pisó por primera vez el Hipódromo de Monterrico y terminó llevándose el VI Campeonato Internacional de Jockeys – Copa Robalca.
Dueño de una prodigiosa muñeca, el itsmeño totalizó 16 puntos y terminó en lo más alto de la tabla de puntuación para hacerse acreedor al cheque de US$ 10 mil y a la anhelada Copa de Plata que lo galardona como el vencedor en este torneo disputado por primera vez en el 2006 y que lleva el nombre del siempre recordado periodista hípico, quien en vida impulsó la realización de este campeonato.