Otro caso singular se produjo este domingo en el Hipódromo de Monterrico. Cinco tordillos (caballos de pelaje blanco o cano) ganaron sus respectivas carreras, originando un simpático record para la hípica peruana, toda vez que cuatro de ellos lo hicieron de forma consecutiva en la quinta, sexta, sétima y octava carrera de la programación. El quinto triunfo llegó en la undécima del carnet.
El tema se hace más anecdótico porque en la octava, el Clásico Asociación de Criadores de Caballos de Carrera del Perú (R – 2.400 m), donde se impuso el tordillo Ares (Pegasus Wind), otro caballo moro llegó en el segundo puesto: Jarek (Timo).
Directo y frontal. El vicepresidente del Jockey Club del Perú, Samir Abudayeh Giha, habló claro y sin tapujos. Cabeza visible de la parte hípica en la primera institución del turf dio en exclusiva esta entrevista a Perú Hípico donde respondió sobre el momento actual que vive el turf nacional en su contexto regional e hizo un repaso de los aciertos y las tareas pendientes del actual Consejo Directivo que mañana intenta la reelección por un período más.
Esta no será una conversación que llegue a lo político, por lo que me gustaría arrancar hablando del contexto global, de cómo se ve a la hípica peruana en estos momentos junto a sus pares regionales. La ven de la mejor manera. Y lo expresan tanto en las reuniones oficiales como extraoficiales. La política que yo propuse fue de no faltar a ninguna reunión internacional y comprometernos, como se ha hecho, a adoptar el 100% de las medidas internacionales, dispuestas por la IFHA. Hoy en día el Perú sirve de ejemplo.
No sólo es una jocketa, no sólo es una profesional en Turismo y Hotelería, sino que además desarrolla la profesión más importante de la vida: Ser madre. A sus 27 años, Ana Ysabel Sánchez Tiburcio ha logrado alcanzar metas que al principio le parecían imposibles, al lado de su esposo, el también jinete Dennis Rojas, y su pequeño Nicolás, de 2 años y medio, al que considera su mayor tesoro.